3 deseos para el final de MotoGP 2022

Quedan ocho carreras para terminar MotoGP 2022, lo que se traduce en 200 puntos en juego. Sin embargo, en menos de tres meses la temporada será historia, con la caída del telón el 6 de noviembre en Valencia. Desde este fin de semana, empezará un frenesí de ocho carreras en doce fines de semana y eso que tras las dos próximas citas (Red Bull Ring y Misano) habrá un finde de descanso. Después, seis grandes premios en ocho semanas. Así, tras la larguísima calma veraniega llegará una tempestad de carreras con tres candidatos al título: Fabio Quartararo, Aleix Espargaró y Pecco Bagnaia. El vigente campeón, convertido en el último bastión de la resistencia nipona, contra un outsider inesperado y uno esperado que ha llegado tarde, ambos sobre máquinas italianas. Seguro que, si cada fan de MotoGP tuviese su propia lámpara mágica para pedir tres deseos de cara al resto de la temporada, invertiría uno en decidir su campeón, y quizás otro en una victoria de su piloto favorito. Sin embargo, existen tres deseos que trascienden los favoritismos, que van más allá de filias y fobias personales y alegrarían enormemente a la mayoría de la afición. Son los siguientes: La última victoria de Suzuki Desde que Suzuki anunció que abandonaba la categoría reina a final de temporada, el rendimiento de sus dos pilotos ha caído en picado. Comenzaron la temporada dejando muy buenas sensaciones, con Álex Rins subiendo al podio un par de veces y Joan Mir acariciándolo en otras tantas. Tras las seis primeras carreras, Rins era 4º con 69 puntos y Mir 6º con 56. Desde entonces, el desastre. En las seis últimas carreras, Rins ha sumado 15 puntos y Mir 21, ocupando actualmente la 8ª y 12ª posición de la general. Si la temporada hubiese empezado en Francia, Mir sería 14º en la general y Rins 17º. En constructores parecido: por aquel entonces iban en la 4ª posición a solo nueve puntos de la 2ª, mientras que ahora mismo ocupan la 5ª a 21 puntos de la 4ª. En las seis últimas carreras ninguna marca ha sumado menos puntos que ellos. En este contexto, pensar en el título ya es una utopía. Por más que sean profesionales y vayan a darlo todo hasta Valencia, resulta inevitable que parte de la mente de pilotos, mecánicos y demás profesionales esté ya en los nuevos retos que afrontarán en 2023. Cuando acabe el curso, nadie sabe si volverá a ver una Suzuki en la categoría reina del Mundial. Una de las marcas más emblemáticas dice adiós y podría ser el definitivo. Por eso, sería precioso que lograsen al menos una victoria en estas últimas ocho carreras. Se lo merece el equipo y se lo merece el campeonato. El retorno de Marc Márquez Durante el Gran Premio de Italia en Mugello, Marc Márquez dejó en shock al paddock anunciando que paraba. Que nunca había estado realmente recuperado de su grave lesión y, por lo tanto, había decidido volver a pasar por el quirófano para resolver de una vez por todas los problemas físicos que estaban limitando su pilotaje. Parecía entonces que la temporada 2022 se había acabado para él. Fue a Estados Unidos, se operó, regresó y empezó un aburrido periodo de recuperación donde tenía prohibido hacer casi todo lo que le gusta. Se resignó, siempre enfocado en su objetivo: volver a disfrutar encima de la moto. Que el contacto con su RC213V le haga esbozar una sonrisa y no una mueca de dolor. Las revisiones van bien, y el optimismo crece en el seno de Honda, cuya dependencia del de Cervera es cada vez más manifiesta y desmesurada. Están sumidos en un túnel y él es su bombilla. Marc lo sabe y por eso ha decidido estar más cerca. Para empezar, estará en el Gran Premio de Austria dando apoyo al equipo y, sobre todo, hablando con los jefes de Honda. MotoGP nunca descansa: la pretemporada 2023 ya está en marcha y el 93 sabe que no hay tiempo que perder. De ahí que ya haya deslizado que, si tiene que alargar los plazos lo hará sin titubear, su objetivo es estar presente en las dos últimas carreras del año. Incluso aunque solo sea una, sería una gran noticia para MotoGP tener de vuelta en pista al octacampeón antes de final de curso. El campeón decidido en Valencia Este año volverá la gira asiática, con dos citas consecutivas en Motegi y Buriram y, tras un fin de semana de asueto, otras dos en Phillip Island y Sepang. Para la afición europea será un mes de más litros de café que horas de sueño que seguramente deparé algún campeón mundial con nocturnidad y premeditación. Quizás mucha gente despierte con la noticia de que MotoGP ya tiene campeón. Salvo que llegue sin resolverse a la cita final en el Ricardo Tormo de Valencia. Cada persona tendrá su candidato favorito al título. Habrá quienes quieran ver a Fabio Quartararo repitiendo en lo alto y dando a Yamaha dos entorchados seguidos por primera vez desde 2010. Otros confiarán en que Aleix Espargaró consume la sorpresa e inscriba su nombre en el trofeo de MotoGP, añadiendo a Aprilia al palmarés de la categoría. Y, por supuesto, no faltarán adeptos de Pecco Bagnaia, 15 años después del único título de Ducati, algo que también podrían conseguir Enea Bastianini, Johann Zarco o Jack Miller. Todo eso depende de los gustos subjetivos de cada persona, que en esa dirección emitiría su particular deseo. Ahora bien, el deseo que podría ser perfectamente compartido por fans de unos y otros es que la resolución del título se produzca en el Ricardo Tormo, algo que no sucede desde 2017 entre Marc Márquez y Andrea Dovizioso. Un lustro después, sería bonito que el campeón de la clase reina se decidiese en la traca final. Y, si nos podemos a pedir y al genio no le importa, que sea con dos o más pilotos dependiendo de sí mismos. Qué pena no tener una lámpara mágica. Imagen de Cabecera: Suzuki Racing

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