Tu camino

“¡Qué partidazo has hecho!”, “¡Hoy te has salido!”… Todo futbolista ha escuchado algo similar alguna vez. Frases hechas que aparecen en momentos en los que las cosas, futbolísticamente hablando, salen rodadas. Pero todos sabemos que, aunque no nos lo hayan explicado, en el fútbol como cualquier otro deporte está la otra cara de la moneda: las lesiones. ¿La cara y la cruz del fútbol? El mejor momento del deportista frente al lado oscuro, o ¿tal vez no? ¿La victoria es la única manera de llegar al éxito? Permitidme decir que después de llevar 15 meses seguidos con tres lesiones graves pueda pensar algo totalmente diferente. La cara del fútbol, es decir, las victorias, los títulos, la selección, los elogios, las titularidades… Todo esto me ha enseñado muchas cosas, he aprendido y, sobre todo, disfrutado.  A mi corta edad, puedo decir que me ha hecho vivir los momentos más felices de mi vida. Sin embargo, la cruz del fútbol me ha dado y me está dando algo mucho más valioso que todo lo anterior. Al igual que en la vida, los momentos difíciles aparecen cuando menos te lo esperas. Nadie está preparado para lesionarse, para salirse de la dinámica del equipo, para salir del foco. Aunque parezca una locura, por desgracia, a veces es necesario. Estos momentos complicados te crean miedos, inseguridades, dudas… Situaciones que te hacen querer huir, rendirte o pensar que puede que esto no esté hecho para ti. Y justo ahí, dentro de ti, nace esa fuerza, carácter, pasión que te hizo ponerte un balón en los pies. Te das cuenta de que solo tienes un camino, tu camino. Hasta que te ocurre algo así parece que el camino recto, sin baches ni desvíos, es el que te hará llegar al éxito. Sin embargo, la realidad es otra, los baches existen y la manera de afrontarlos son los que te ayudarán a crecer. Cada paso, cada esfuerzo, cada sacrificio, cada llanto, cada partido desde la grada, cada viaje del equipo teniendo que quedarte en casa, cada entrenamiento en solitario… te hará mucho más fuerte. Podrás leer muchos textos como este que acabo de escribir pero te puedo decir de primera mano que al principio te sentirás perdido sin saber a dónde ir. También te puedo asegurar que a mí, personalmente, me ha hecho vivir uno de los caminos más bonitos de mi vida. Me ha hecho encontrar la mejor versión de mi misma, me ha hecho feliz y demostrarme que soy capaz de sobreponerme a lo que venga. Siempre hay fuerzas para un paso más. Imagen de cabecera: Getty Images

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