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El bisturí del Castellón-Sporting: La falta de puntería y la bisoñez defensiva condenan a los rojiblancos

El Sporting fue ayer, para lo bueno y para lo malo, irreconocible. No se intuyeron en los 90 minutos de juego las características de este equipo con sello de identidad de David Gallego. Todo lo contrario. Fue un Sporting que creó muchas más ocasiones de gol, que supo buscarle las costuras continuamente a la defensa del Castellón, amasando intentonas muy claras. Pero también fue un Sporting que echó en falta su habitual acierto de cara a portería y su solidez defensiva. Esas dos bazas, las más reseñables en este equipo, no aparecieron ayer. Y así fue muy complicado sumar los tres puntos. Fue muy bisoño atrás, algo que pocas veces se había visto en lo que va de curso. De hecho, los dos goles locales vinieron de dos saques de banda mal defendidos, algo inasumible en el “abc” galleguista. Y a ello se sumó –o restó, en este caso– que las múltiples ocasiones que tuvo en ataque no supo convertirlas. Djuka, en estado de gracia durante toda la primera vuelta, falló un clarísimo mano a mano. Carmona, que venía creciendo con el paso de las jornadas, erró un penalti. Hasta el palo se interpuso entre el Sporting y el gol, confirmando la ley de Murphy. Paradójicamente, en uno de los mejores partidos atacantes de Gallego en lo que va de año, salió mal todo lo que podía salir mal. Aun así, y pese a la derrota, el Sporting mantiene su posición en los puestos de play-off, de los que no se bajó en lo que va de Liga. Y ya son 22 jornadas.

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