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El gatillazo de Florentino Pérez con Kylian Mbappé deja desnudo al Real Madrid del futuro

A menos de una semana para disputar la final de la Champions League contra el Liverpool, Florentino Pérez ha recibido uno de los trompazos económicos, sociales y deportivos más gordos de su historia como presidente. Un fracaso en toda regla. Por cómo se ha dado, por haber volcado todos los esfuerzos en el mejor jugador del mundo y por haber perdido por el camino a quien está llamado a dominar la década junto a él, Erling Haaland. El Real Madrid se ha quedado, por segundo verano consecutivo y por tercera vez desde 2017, sin el gran deseo de su presidente en el mercado: Kylian Mbappé. El francés utilizó al club del que decía ser seguidor desde pequeño para incrementar la oferta parisina, puso de rodillas al club blanco al lograr tener el 100% de los derechos de imagen y, por último, traicionó a todo el madridismo para anunciar que se quedaba en el PSG. Luego, celebró la renovación con un 'hat-trick' ante el Metz mientras el público gritaba "puta Madrid, puta Madrid" y él reía feliz.Podría decirse que no había un francés que engañase tanto a un español desde que las tropas napoleónicas convencieran a la monarquía borbónica de dejarles pasar por la Península para repartirse Portugal, los galos tomaran posiciones y se hicieran con el control de España. El fichaje se veía tan cerca, tan seguro, tan cerrado y tan telegrafiado que no podía romperse otra vez. Pero sucedió, porque a Kylian Mbappé le han dado las llaves del Paris Saint-Germain y, además de fundirlo en oro, le van a dar las riendas de uno de los proyectos más ricos, megalómanos y desproporcionados de todos los tiempos. El francés celebra su renovación. (Reuters/Christian Hartmann) El francés será jugador, director deportivo en la sombra (tendrá mucho peso a la hora de elegir al entrenador y al secretario técnico) y la piedra angular del club-estado de Qatar. La primera decisión de este Mbappé polifacético no se ha hecho esperar: Leonardo, director deportivo del PSG, ya está en la calle, según la prensa francesa, aunque aún no se ha hecho oficial. El entrenador parisino, Mauricio Pochettino, parece que seguirá el mismo camino en los próximos días. Pero volvamos al Real Madrid. La pregunta es muy sencilla. ¿Y ahora qué?La jugada maestra del presidente blanco, que cree que "todos los jugadores quieren jugar en el Real Madrid" y dice "tranquilo, tranquilo", cuando alguien le reconoce por la calle y le pregunta por Kylian Mbappé, se ha roto en mil pedazos. El club ha hipotecado el fichaje de un jugador estratégico como Erling Haaland (a otro club-estado como el City, por cierto) por Mbappé... para quedarse finalmente sin los dos. El club se ha volcado a todos los niveles en la contratación de un chico que, sin haber jugado ni un minuto en el Real Madrid, ha sido coreado y amado por la afición.Florentino se lo dio todo por fiarse de su palabra. Mbappé, a cambio, lo ha rechazado para romper con el argumentario florentinista de que el Madrid es el último destino final inexcusable de los mejores jugadores. La entidad pierde a un talento generacional en una oportunidad de mercado prácticamente irrepetible y sufre un gatillazo emocional del que se resiente también su marca en términos comerciales. La estrella del futuro deberá ser a quien el Santiago Bernabéu pitó en alguna que otra ocasión y acabó callando a todos con una explosión goleadora descomunal: Vinícius Júnior.El madridismo, engañado y desilusionado, apunta hacia todos los frentes: Mbappé, el PSG, Florentino Pérez y los periodistas cercanos a la directiva. El presidente se ha quedado descolocado después de no soltar una mala palabra sobre el PSG, respetar el proceso, proteger a Nasser Al-Khelaïfi y no filtrar ese vídeo donde amenazó de muerte a un trabajador del Real Madrid y por el que, por cierto, la UEFA aún no ha sancionado al dirigente del PSG. El Madrid se ha prestado a un juego de suma cero en el que ha perdido contra el mejor jugador del mundo, el que ha aprendido lo peor de Neymar y de Messi. Del primero, tener un entorno tóxico (su madre, Fayza Lamari confirmó que Mbappé jugaba a dos bandas) que envenena las negociaciones y, del segundo, tener el control total del club, como hacía el argentino en Barcelona.Lo que Florentino no aprendió del pasadoLa única consecuencia no puede ser presentar a Kylian Mbappé como un traidor, aunque sea verdad. Explicaba el presidente en los audios desvelados por El Confidencial que "los jugadores son muy egoístas, no se puede contar con ellos para nada y el que cuente con ellos se equivoca, te dejan tirado, es una tontería. Yo tengo un concepto de los jugadores horrible. Mira que he visto colectivos, pero nunca he visto uno como el de los futbolistas". A pesar de saberlo, el petardazo de Mbappé también se ha llevado por delante al mandatario que, pese a saber su 'naturaleza', se ha creído sus mentiras y ha pecado de ingenuo. El francés, muy contento tras su renovación. (Reuters/Christian Hartmann) Ahora, Florentino Pérez inaugurará el nuevo Santiago Bernabéu sin los dos jugadores llamados a marcar el futuro del fútbol: ni Erling Haaland ni Kylian Mbappé. El presidente, que ha subordinado muchas decisiones referentes a la planificación deportiva, como dejar el lateral derecho cojo, no tener recambio natural para Casemiro o depender exclusivamente de los goles de Karim Benzema y Vinícius Júnior, no tiene muchas opciones a corto plazo a la hora de acudir al mercado de fichajes. El club, que ha dejado correr ríos de tinta ilusionando a la afición, necesita recuperar su autoestima sin volverse loco en el transcurso. Algo que ya le pasó al Barça cuando recibió los 222 millones de Neymar Júnior.¿Arrebatar Robert Lewandowski al Barça? Sirve para marcar paquete, pero cumplirá 34 años el próximo agosto y el último fichaje arriesgado de un jugador 'mayor' (Hazard, 28 años) ha sido un desastre de dimensiones bíblicas. ¿Mohamed Salah? Cumplirá 30 años en junio. ¿Reece James (Chelsea), Aurélien Tchouaméni (Mónaco), Christopher Nkunku (RB Leipzig), Nicolò Barella (Inter de Milán), Serge Gnabry (Bayern de Múnich) o Gabriel Jesús (Manchester City)? Tras no poder firmar al elegido, el Real Madrid deberá seguir con el camino que han marcado los Militao, Valverde, Camavinga, Rodrygo o Vinícius Júnior sin perder la cabeza y mantener esa gran salud económica (creada por y para Mbappé) para contratar al próximo gran 'crack' que surja.

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