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Un calendario imposible que altera la Copa del Rey

En una temporada cargada al límite, con un calendario nacional e internacional exprimido al máximo para meter y ajustar con calzador todas las competiciones del negocio del fútbol, la Copa del Rey, que ayer sorteó los cuartos de final, sufre las consecuencias porque varios equipos se verán obligados a buscar la clasificación para las semifinales con sus plantillas mermadas de efectivos por el virus FIFA. Las fechas en las que se resolverán los envites coperos (1, 2 y 3 de febrero) coinciden con los días programados por la Conmebol para que las selecciones suramericanas disputen encuentros de clasificación para el Mundial de Catar, lo que provocará, por ejemplo, que Real Madrid y Betis tengan que visitar al Athletic y a la Real Sociedad, sus respectivos rivales según determinaron las bolas, con la ausencia de hasta cinco jugadores. Por número de bajas, madrileños y andaluces son los conjuntos más perjudicados por este empacho de partidos y ambos han intentado, sin éxito, el aplazamiento de los cuartos de final de una Copa con sabor amargo para sus aficiones. Solo Athletic, sin futbolistas extranjeros en su vestuario, y la Real Sociedad no tendrán que lidiar con el dolor de cabeza que genera un problema ante el que los clubes perjudicados tampoco pueden poner el grito en el cielo porque antes de comenzar el curso dieron el visto bueno al calendario del que ahora reniegan. El jeroglífico, a estas alturas, resulta irresoluble y la ausencia de fechas libres no permite estirar más las hojas de un calendario en el que las semifinales de la Copa del Rey están programadas para los días 9 y 10 de febrero, una semana después de la ronda de cuartos y solo siete días antes de que el Real Madrid visite París para afrontar la batalla de Champions ante el PSG de Mbappé, Messi, Neymar y compañía. «¿Qué puedo decir? Es un sinsentido. El calendario tiene que cambiar. Ojalá se despierten los que lo hacen y lo hagan más justo para todos», se lamentó CarloAncelotti en la sala de prensa del Martínez Valero minutos después de eliminar al Elche en octavos de final. A pesar de que Brasil ya está clasificada para la Copa del Mundo, Tite ha convocado a Casemiro, Militao, Vinicius y Rodrygo para las citas contra Ecuador (27 de enero en Quito) y Paraguay (1 de febrero en Belo Horizonte). El seleccionador, también atado por las cadenas del calendario, no tendrá muchas oportunidades a lo largo de este año para preparar el Mundial y no renuncia a contar con ellos en esta ocasión. No serán, sin embargo, las únicas ausencias para Ancelotti en San Mamés porque Uruguay ha reclutado para su causa a Fede Valverde. La FIFA obliga a los clubes a ceder a sus futbolistas a las selecciones y Real Madrid y Betis, al igual que el resto de equipos que perderán jugadores en la Copa (Cádiz, Valencia, Mallorca y Rayo), poco pueden hacer más allá de protestar y negociar con los seleccionadores para intentar liberar y recuperar alguna pieza. No solo en Suramérica, en Asia, Norteamérica y Centroamérica también hay programados partidos de selecciones coincidiendo con la Copa española. «Lo encuentro lamentable, no solo por el Betis, sino también por todos los equipos que tienen jugadores involucrados en las clasificatorias», se quejó hace poco Manuel Pellegrini, impotente por no poder hacer nada para retener y tener a su disposición ante la Real Sociedad al chileno Claudio Bravo, a los argentinos Pezzella y Guido Rodríguez y a los mexicanos Guardado y Lainez. Cinco bajas de peso para unos cuartos de final que se jugarán a partido único. Lo que dice el Reglamento Desde la Federación Española son conscientes y reconocen el problema, pero recuerdan que su Asamblea General no aprobó el calendario de la temporada 2021-2022 al chocar con LaLiga en su elaboración, por lo que el CSD tuvo que intermediar para poder sacarlo adelante. «Entiendo las quejas. Este calendario no fue negociado. Se elevó al CSD y tomaron la decisión. Intentamos negociar poniendo de manifiesto situaciones así, pero no hubo posibilidad. Lo acatamos. Esperemos que en otra temporada podamos sentarnos y este tipo de momentos se puedan solucionar», afirmó Luis Rubiales, presidente de la RFEF, el pasado jueves. Afirmación que provocó ayer la respuesta de LaLiga en un comunicado: «Es un claro error y planificación de la RFEF al realizar la propuesta de fechas de Copa y y es incierto que el CSD tuviera nada que ver con esta fecha de Copa tal y como ha declarado recientemente el presidente de la RFEF». Además, el organismo presidido por Javier Tebas consideró «una provocación a LaLiga y sus clubes la publicación de los horarios de la Copa sin previa consulta ni llamada como se ha venido realizando en otras eliminatorias y por las que LaLiga ha modificado horarios cuando ha sido necesario para dar encaje a los encuentros de la Copa». La Copa del Rey vive ahora un problema que se repite y que sí alteró al campeonato nacional de Liga en los meses de septiembre y octubre del pasado año, cuando las convocatorias de las selecciones suramericanas forzaron el aplazamiento de varios partidos por parte de LaLiga. Una modificación de fechas a la que se opuso frontalmente la RFEF, que ahora no puede variar la postura en una competición que depende de su organización. El artículo 239 de su Reglamento General, relativo a la suspensión de encuentros, tampoco deja margen para ello. «En ningún caso podrán invocar los clubes como fuerza mayor para solicitar tal suspensión y tal aplazamiento de un encuentro la circunstancia de no poder alinear a determinados futbolistas por estar sujetos a suspensión federativa, por padecer enfermedad o lesión, o por haber sido llamados para intervenir en sus selecciones nacionales», según figura en el citado artículo. Desde la llegada de Rubiales a la presidencia, la Federación apuesta por una reducción de fechas a lo largo de la temporada para descargar el calendario, pero no llega a un acuerdo con LaLiga, que rechaza las dos fórmulas planteadas por la RFEF: la disminución del número de equipos o un cambio de formato en la competición.

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